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Retrospección

Me resisto a descender al fondo de mi pozo que intuyo vacío. El amor es como el agua regeneradora y fértil, pero también escasa y selectiva. Quizás ahí abajo, pese a la oscuridad, se filtre un rayo de luz que haga brotar rosas blancas y tulipanes azules de la ternura escurridiza y esquiva. Es posible que encuentre a alguien que me ofrezca un cántaro, aunque carezco de camellos que abreven en mi disierto.

Copyright.2005 La Ranilla

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Una nueva etapa

Una nueva versión digital de La Ranilla se ha incorporado a la red, dentro del programa editorial virtual que me he propuesto desarrollar. Los objetivos, por ahora son limitados, aunque con el deseo de conformar un proyecto singular a partir de lo que surgió en 1990 como una modesta columna periodística en el diario EL DÍA de Tenerife, hasta plasmarse en una publicación literaria. De los casi 400 artículos públicados desde entonces hasta ahora, se han recopilado en un libro (La Ranilla. Visiones desde el Puerto de la Cruz, Instituto de Estudios Hispánicos, 2004) la mitad. La Ranilla adquiere también formato de crónica local del Puerto de la Cruz, en esta gran aldea global de las tecnologías de la Información. Copyright.2005 La Ranilla. Herzog* Tenerife.Spain.

Guesher canta

Guesher se ha decidido alegrarme las mañanas en esta primavera inquieta y voluble. Sin embargo, los azahares no retornan al jardín. Sin embargo, los parásitos amenazan con arruinar las expectativas de supervivencia en la aparente tranquilidad del mundo vegetal. “¿Qué somos? ¿Qué son nuestra vida, gracia, benevolencia, fuerza, auxilio, valor que podamos manifestarte, Soberano de la Creación?..”, recito al levantarme, cuando logro superar la pesadez de mis párpados y mirar el Sol naciente. Copyright.2005 La Ranilla.Herzog* Tenerife.Spain.

Lago de Martiánez

El Lago de Martiánez recobra nuevos bríos tras una delicada transformación y retorna a la vida después del letargo, que no la muerte, como me ha parecido escuchar en su reinauguración. Un anticipo de lo que en abril se mostrará al público cuando acabe la rehabilitación, que mantiene en su esencia el espíritu de César Manrique. Como hace 28 años, la Isla Central del Lago exhibe con fuerza su primigenia imagen, con infraestructura y equipamiento de calidad, capaz de enamorar al turista más exigente. El esfuerzo bien vale la pena y el Puerto de la Cruz se lo merece. EL DÍA, 7 agosto 2005